

La Fundación C.G.Jung inaugura su delegación en Buenos Aires el sábado 25 de febrero.
" Sesión clínica: Trabajo onírico desde la perspectiva junguiana ."
Ponentes:
Silvia Tarragó. Presidente de la Fundación C.G.Jung de España
http://fundacioncarlgjung.blogspot.com/
Nora Galliano. JungBuenosAires. http://www.jungba.com.ar/
En Palermo: a las 17.30
calle Julián Alvarez 1886
Reservas y consultas al celular : 011-15-4989-2655
Costo: 80 pesos
Plazas limitadas.


1. La estrategia de la distracción El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes.
La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales .
2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de
seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
4. La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para
acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.
5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como siella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella
tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad .
6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…
7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores .
8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…
9. Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto desvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!
10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.
(citas del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)
Enrique Galán Santamaría.
"Lecciones para Terapeutas"
Enrique Galán Santamaria. Analista Junguiano. Miembro de la Fundación C.G.Jung.
Textos didácticos para Analistas junguianos, o para Psicólogos interesados en iniciar una formación junguiana"
Primera sesión ( Fragmento) :
" Nuestro complicado y permanentemente discutido trabajo tiene como unidad de acción la sesión. A lo largo de esos encuentros periódicos, con un tiempo delimitado por sesión —excepto en la práctica lacaniana— y una duración abierta y generalmente larga —excepto en las terapias breves—, se va forjando una dinámica psíquica, el proceso analítico, cuyo resultado esperamos positivo tanto para el analizando como para el analista. Cada escuela psicodinámica, incluso cada analista con sus distintos pacientes, tiene sus planteamientos sobre las sesiones, su encuadre y el proceso, pero todas se basan en esa unidad.
El proceso analítico se estructura mediante un “contrato”, habitualmente verbal, y las sesiones en base a un “encuadre”. El primero sirve para orientar al analizando sobre el trabajo que va a realizarse y las condiciones en las que tendrá lugar. El encuadre es la puesta en práctica de dichas condiciones. Independientemente de los acuerdos a que llegan los interesados, tanto contrato como encuadre están definidos por el analista, que tiene la última palabra, pues es él quien garantiza esas normas que definen su trabajo. El analizando, como bien sabemos, hará un uso muy personal de esas normas, transgrediéndolas en numerosas ocasiones. A fin de cuentas, no son suyas, sino que las acepta confiado en la autoridad y credibilidad que preste, en el momento de la entrevista inicial (contrato) y durante las distintas sesiones (encuadre), al analista a quien acude . El aspecto contractual del análisis, que hace del analizando un cliente con sus libertades correspondientes, permite al analista un nivel de realismo en cuanto a la efectividad de su trabajo, determinada de principio a fin por su cliente. El encuadre es el dispositivo pensado para producir los efectos analíticos buscados: emergencia e interpretación de los contenidos psíquicos inconscientes.
La sesión como unidad presenta un aspecto diacrónico ligado al proceso y otro sincrónico asociado al aquí y ahora. El primero funciona como fondo del que el segundo es la figura. Éste es, a su vez, la fuente de aquél. La dinámica entre la figura y el fondo, entre lo dicho en un momento dado y su contextualización dentro de la cultura del análisis, constituye el proceso analítico, cuyo resultado es un discurso del analizando sobre sí mismo, bastante distinto al formulado en la demanda de análisis, y una conducta acorde con los cambios y transformaciones propios del proceso".....
Para obtener las clases completas , contactar con la Fundación.
Diccionario de la psicología de C.G. Jung
Claudio Alarco von Perfall. Universidad de San Martín de Porres Ed. Lima, 2011. 372 páginas.
Para la exigua comunidad junguiana hispana, con su parca producción editorial propia, la publicación de este Diccionario constituye una noticia excepcional. El autor, el peruano Claudio Alarco von Perfall, filólogo, psicólogo y antropólogo, se ha formado en las limeñas Universidades Católica y San Marcos y en las alemanas de Friburgo y Colonia, siendo docente en esta última durante los últimos veinte años. Tiene publicados en nuestro idioma la versión española de su tesis doctoral de psicología, Cultura y personalidad en Ibiza (Editora Nacional, 1981), defendida en la Universidad de Colonia en 1978, un Diccionario de la sexualidad (Ediciones 29, 32000) y un Diccionario de Psicología Individual (Síntesis Ed., 1999), del que este diccionario junguiano es una “obra hermana”, según expresión del autor.
Las 151 voces de este diccionario, de gran formato y un diseño que facilita su lectura, son más bien pequeños ensayos, de diferente extensión según la importancia del tema concernido, que tratan en profundidad los diferentes conceptos de la psicología analítica. El material del que parte no se reduce a la obra original de Jung, las Gesammelte Werke, que compulsa con las versiones existentes en castellano, tanto de la Obra completa publicada por Trotta como las de otras editoriales, sino que el autor hace también uso de la correspondencia, sus memorias y el seminario sobre los sueños infantiles, además de una abundante literatura secundaria en la que destacan los primeros junguianos (Neumann, von Franz, Wolff, G. Adler, Jacobi, los Fordham, Jaffé, Frey-Rohn, Meier…) y algunos posteriores (Hillman, Dieckmann, Jacoby, Kast, Stein, Ziegler, Goldbrunner, Samuels, Young-Eisendrath…). Estudiosos de la obra junguiana y los diccionarios junguianos conocidos (Samuels, Shorter y Plaut, Sharp, Hark, Müller y Müller) forman parte también de su documentación. Freud ocupa un lugar especial, pues aparece en muchas de las voces en contraste con Jung, así como en menor medida Adler y algún psicoanalista como Horney o Kohut.
Los textos de este Diccionario no consisten un una mera transcripción de citas de Jung, como el diccionario de Sharp, ni en la condensada presentación crítica apoyada en referencias cruzadas del excelente de Samuels, Shorter y Plaut, sino que investigan en profundidad el desarrollo histórico del pensamiento de Jung y sus distintas formulaciones, el contraste con otras tendencias de la psicología profunda o la psiquiatría y las apreciaciones críticas desde diferentes perspectivas, lo que supone un caudal de información que sólo puede redundar positivamente en el resultado final. Alguna de las voces que van más allá de la estricta psicología, como suele ocurrir en Jung, allegan la información correspondiente para profundizar más en la perspectiva junguiana.
Aunque el número de voces pueda ser menor que en otros diccionarios que yo conozco (192 en el de Samuels, Shorter y Plaut, 174 en el de Sharp), el amplio tratamiento de los temas integra en las entradas muchos de los contenidos que se encuentran diferenciados en aquéllos, aunque haya asuntos privativos como la importancia que tiene el psicoanálisis kleiniano en el caso de los autores ingleses o la temática del yo y del sanador herido en la del psicólogo analítico canadiense. La diferencia estriba en que estos diccionarios escritos por clínicos están pensados más para los profesionales, mientras que el que nos ocupa, elaborado por un filólogo y académico, tiene una formulación más filosófica y está dirigido, como el mismo autor dice, “a todos los públicos, pero en especial a los estudiantes, psicólogos, educadores y profesores universitarios”, por lo que presta una atención especial a la fundamentación de los conceptos. En este sentido, hay una entrada de gran interés, “consciencialidad”, que traduce el Bewussheit alemán, generalmente vertido como ‘consciencia’, donde no se diferencia el aspecto reflexivo que lo define. Tal aspecto filológico es de una importancia fundamental para la homologación del vocabulario junguiano en nuestro idioma, calibrar la calidad de las traducciones existentes y orientar las futuras.
Es imposible en las dimensiones de una reseña, cuyo fin principal es dar noticia de una publicación y animar a su adquisición y lectura, llevar a cabo un análisis pormenorizado de un diccionario. Cada voz tiene consistencia por sí misma, independientemente de las necesarias referencias cruzadas, y no hay un hilo conductor a lo largo del texto. Algún término, como ‘Centroversión’, específico de Neumann, se introduce aquí inteligentemente. El tratamiento de los ‘Colores’, ‘Pintura’ y ‘Número’ excede las anotaciones del propio Jung, ampliándolas con las de algunos junguianos. Los grandes conceptos (‘Inconsciente’, ‘Inconsciente colectivo’, ‘Individuación’, Energía psíquica’, ‘Complejo’, ‘Arquetipo’, ‘Tipología’, ‘Experimento de Asociación’, etc.) reciben una gran atención, con resultados óptimos. Simplemente puedo señalar que más que un diccionario que permite aclarar el concepto de un término, esta excelente obra, que puede ser leída por su claridad de expresión con gran facilidad, constituye una sólida presentación acabada de la psicología analítica de Carl Gustav Jung. Se añade además una pequeña lista de fechas biográficas importantes, un útil índice temático y una excelente bibliografía con más de 190 títulos.
Enrique Galán Santamaría
SeminarioEl sentido de las crisis profundas del almaCarles Ventura PallarolsLicenciado en PsicologíaPsicólogo especialista en Psicología ClínicaAnalista Didacta SEPASábado 11 de febrero de 2012en el Ateneu BarcelonésLa asistencia a este seminario es abierta a todos los interesados en Psicología de C.G.Jung.
DURACIÓN: 4 horas - de 10h a 14h.INVERSIÓN: 50€. Miembros y candidatos 40€ hasta el 6 de febrero, posteriormente 45€.LUGAR: Ateneu Barcelonés: C. Canuda nº6. Barcelona.INSCRIPCIONES: 697 61 37 02 administracion@sepanalitica.esFORMA DE PAGO: Ingreso al Banco de Sabadell 0081 0371 15 0001136024Agradeceríamos que en el ingreso concretaran su nombre y el seminario al que desean asistir (seminario Ventura).Más información en www.sepanalitica.es